miércoles, 4 de mayo de 2016

Primera odisea: ELEGIR ESPECIALIDAD

Hace mucho mucho que no escribo, pero sí...¡ELEGÍ! Mi primera opción factible (sin fliparme y partiendo de lo q otros años me habría dado más o menos..) y no puedo estar más contenta. Apunte para futuros MIRes.. hay que abrir un poco la mente y buscar mucho, IR A LOS HOSPITALES (vital), hablar con mucha gente, resis de todos los años, hasta de otras especialidades... Yo ahora me doy cuenta que no habría podido elegir nada mejor, ni con un número mucho más alto, aunque quizás si hubiera tenido un numero mas alto ni hubiera contemplado salir de mi comunidad... Porque sí, ¡ME VOY! Me voy bastante lejos de mi ciudad de origen, todo sea dicho.

¿Mi consejo? Ved qué número se tiene, valorar expectativas realistas, ordenar prioridades..y ver también las ideales. Yo tenía muy claro qué quería y que no me daba para ello. Prioricé especialidad (creo que esto es vital) y también hospital por encima de comunidad (esto ya es más personal). Según fui visitando hospitales me di cuenta que podía escoger entre opciones que no había barajado pero en las que me iba a formar bien, y.. en las que iba a ser feliz.

Para mí ha sido muy importante buscar en los hospitales resis con mi "perfil" (número, intereses,ciudad de origen... similar). Veía que estaban conentos y que yo... no iba a ser menos.

También creo que es insustituible el "turismo hospitalario". Ir personalmente a los hospitales, hablar con gente, perderte por ahí, observar el ambiente, el personal no médico, ir a la cafetería, pasear por los alrededores... Despues de hacer esto rellenaba mi "ficha" de rigor, con todo lo que preguntaba de mi especialidad (rotatorio, guardias,docencia,congresos,rotaciones externas,valoracion personal,ciudad...) y me preguntaba "¿es este mi hospital?¿me veo saliendo de aquí de guardia?¿son estos r1 mis r mayores?"

Es mi opinión... sí, yo he elegido con el corazón. No voy a negar que el momento anterior a pulsar el botón que te asigna definitivamente plaza es algo tenso. Tienes en tu dedo el poder de vivir en la parte de España que quieras, de seguir en tu ambiente o cambiarlo, de decidir tu entorno y especialidad... yo no fui consciente realmente hasta minutos antes de subir a la tarima.

¿Ahora? Creo haber encontrado mi especialidad, mi equipo, mi hospital y mi ciudad... ya el tiempp dirá si estoy o no equivocada ;)

miércoles, 20 de abril de 2016

La belleza de la Pascua... y de Tetuán

¿Como explicar la belleza de la noche de pascua? Tan llena de signos, significados, contenido...
Para variar, llego tarde (terminar de ordenar el botiquín me lleva más tiempo del esperado...) Llego al templo: las luces apagadas, todo negro a mi alrededor... Hasta que al fondo se prende una hoguera, hoguera que destaca en la oscuridad; de ahí se enciende una vela grande, el cirio pascual, y ese fuego que se propaga de vela en vela... se pasa de unos a otros, y el templo se llena de pequeñas luces que avanzan hacia el altar. Aquí en Tetuán no hay mucha gente, pero esas luces alumbran... la gente camina hacia la cabecera de la Iglesia... y se respira esa alegría aún contenida...

Despues se leen lecturas que cuenta la historia de Dios, historia de amor y promesas; se cuenta su creación, como por amor nos hizo, la liberación de la esclavitud, su amor por nosotros, la promesa de fecundidad que hizo a Abrahan, y la promesa de un Salvador... Para quien escuche con atención, son lecturas que llegan al corazón. ¿Quién no espera eso dentro de sí? No puedo evitar hacer mías esas promesas, de amor, liberación, salvación, esperanza, fecundidad... Es noche de silencio, de silencio y esperanza... esperanza que alimenta las ganas de seguir luchando, de seguir creyendo, de seguir apostando por el ser humano, de no renidirse nunca... Noche de consuelo, de buen y viejo amigo que aparece inesperadamente cuando uno más sólo está, de padre que se encuentra con su hijo, de madre que en un abrazo sostiene... abrazo que dice en silencio "lo sé, lo sé, reconozco tu sufrimiento, tu frustración, soy testigo de tus luchas...lo sé..." Y más. NO HAY PALABRAS... sólo quien a punto de rendirse haya encontrado un abrazo que le sostenga sabrá a qué me refiero. Lloraría hasta quedarme sin lágrimas en ese abrazo, que descansa y refresca, como brisa suave en medio de la abrasadora realidad.

En las lecturas se llega a la Encarnación, Dios que quiso hacerse hombre, pequeño como yo.... y a cada lectura de responden con salmos cantados, que reconocen y alaban esta bondad, melodías claras que podrían tocarse en esa oscuridad. Todos cantan la antífona en respuesta... y el templo se llena de voces. Por último se narra el misterio de la Resurreccion: Cristo ha vencido a la Muerte... y a nuestras muertes. Dar la vida no cae en saco roto; hay alegría. No estamos solos. Todas las luces se encienden, la oscuridad da paso a la claridad, y se canta el gloria, se proclama la paz, se alaba a Dios... se expresa alegría y gozo. Dios ha vencido. Y nosotros respondemos reconociéndolo. Dan ganas de saltar de alegría.

¿Como expresar la belleza del pregon Pascual? Me sobrecoge, de verdad, cada vez que lo escucho. 

Se renuevan las promesas del Bautismo, se reconoce nuestro credo, en Dios Padre, Todopoderoso, Creador, Señor; y de JesuCristo su hijo... y se renuncia al mal, y se expresa el deseo de seguir a Cristo.

¡Cuantas verdades se dicen en ese día! Y se vuelve a consagrar, y se comulga... y todo lo narrado vuelve a hacerse realidad en cada uno. Es día de fiesta, como no hay otro igual en el año. Y este año lo pasé en una pequeña comunidad cristiana en medio de Tetuán... y con mucha gente en el corazón, que aunque no me acompañe físicamente no puedo tenerla más presente. Mi familia, amigos, gente que se cruzó en mi camino y de un modo u otro tocó mi vida; nuevos amigos musulmanes con los que día a día trabajo, pacientes, niños... de esos que roban un pedazo de tu corazón y ponen un trocito de ellos en ti. Ellos también celebran su fe, aunque yo también sea ajena a cada llamada a la oración de noche, esas que mi sueño profundo me impide oir. Si oigo como en las otras 4 llamadas diarias la ciudad se envuelve por ellas, y me sobrecoge la emoción. No se árabe, pero existe un lenguaje universal:el del amor... y estos días me han querido de verdad, y yo he amado de verdad.

¿Fronteras? Mejor romperlas.  Las que sean. Mejor hacer puentes. Mejor sembrar paz... Soy feliz. Guardo muchas cosas en el corazón, que aun deben reposar... pero soy feliz. Ahórrense comentarios los que vengan a decirme que es que no entiendo nada, que soy una ingenua, o cualquier cosa similar. Yo sólo relato lo que he visto y vivido, y pongo palabras a lo que siento, aunque me quede grande, como una niña pequeña que por una rendija curiosea lo que hablan y hacen los mayores. Y sí, soy feliz: "ana fahana" en árabe... o como se escriba. :) Una de las pocas cosas que aprendí a decir (por pura necesidad de expresarlo), que ni siquiera sé escribir... pero que es real.


Pequeña

A veces me canso. A veces me siento pequeña en un mundo muy grande... pequeña luchando contra montañas... o al menos tratando de subirlas. Duelen las manos, los pies, se cansan los brazos... como en un ascenso cualquiera de escalada.. pero sin cuerda. No sé. No entiendo. No veo.

No quiero decir nada (y aún así escribo...) Estoy en tablas. Sí, soy pequeña. Sí, no llego; sí, no sé... Tampoco es que yo haya elegido lo que me toca vivir. No siempre jugaré mis cartas del todo bien... pero es que tampoco hay opción de pausar la partida.

Sí, hace mucho que no escribo. Pretendía hacerlo ahora, pero... mejor no. No quiero decir nada. Quiero vivir.. vivir sin más. No tengo palabras. Me gusta mi vida, aunque me quede grande. No tengo nada que decir sobre ella ahora mismo, no puedo aportar nada al respecto. Me descalzo ante ella, que es más grande que yo... En gimnasia rítmica te descalifican si tu ejercicio es de un nivel diferente al que compites, alto o bajo... aquí no. Mi vida es un nivel por encima de lo que yo soy capaz, ¡pero aquí estoy! Asombrada, afortunada, desconcertada. ¿Cómo haré, pues, para vivirla? No lo sé... pero no importa. He ahí la paradoja... la vida sale. La vida se abre camino. La vida encuentra soluciones. Eso sí, no la vida pensada, la vida.... vivida.

¿La clave? Seguir, no rendirse, confiar, creer, caminar, parar, mirar, disfrutar, compartir, acoger, amar, perdonar, frustrarse, preguntarse y preguntar, aprender, reír, llorar, equivocarse... SER.

Sigo pensando que soy muy afortunada. Aunque a veces me desespere, con la vida y conmigo misma.

Me pregunto cuánta gente no entenderá muchas cosas de mi vida...
¡Bienvenidos sean! A esos les confieso... que yo tampoco. ;)





miércoles, 23 de marzo de 2016

Manos de médico: manos abiertas a todos

Me asombra cómo te acoge la gente cuando vas como médico. Hay sitios en los que tus manos, por poco que puedan hacer, son las que más pueden hacer. No me acostumbro a la cara de alegría de las madres al verme atender a sus hijos, o los besos y gracias ("sukram", mejor dicho) despues de hacer una cura.  Se les ilumina la cara al verme sacar gasas, betadine y demas, o al auscultar (Entiéndase en el contesto de un país en el que la sanidad no es pública y es excesivamente cara para mucha de la poblacion) ¿La respuesta? Que te preguntan con ilusion si dejas que te hagan un tatuaje..y éste es el resultado.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Puedo cambiar lo que hago, pero.. ¿quién me cambia el corazón?

Todas las semanas trabajo con niños. Ellos me recuerdan lo que de verdad importa. Ellos me recuerdan quien soy de verdad. Ellos, que no luchan por nada, que solo viven... espontáneos, traviesos, incluso egoístas (porque cuidan por sus intereses, lógico...) También inocentes, sinceros, sin doblez. Dan sus respuestas, aceptan abrazos, piensan, dudan, preguntan. No entienden la vida pero la viven. Muere su abuelo, operan a su madre, sus padres se separan, nace un nuevo hermano.... ¿Quién dijo que los niños no tuvieran problemas? Y así te los cuentan. Con sencillez. Con esperanza... aún creen en la vida. A veces con miedo, tristeza... lloran lo que les duele (otras veces se enravietan porque ni siquiera saben que les duele). Eso sí: salvo pocas excepciones (y solo porque el 100% en la vida no existe) siempre aceptan abrazos, y siempre aceptan cosquillas. Los aceptan sin más, pero ¡si supieran que en cada uno de esos abrazos me construyen! Que me descargan más tensión en cada pelea de cosquillas que en cualquier método de relajación, que su picardía y sus peleas me dan el cambio de perspectiva necesario para encontrar la solución adecuada a cada uno de mis problemas. Yo soy la adulta y ellos los niños... pero ellos viven y yo me complico. ¡¡Si ellos supieran!!
¿En qué momento se me olvidó? La razón por la que vivo mi vida. El por qué lucho. ¿En qué momento se me olvidó?
Mucha fachada y poco interior. Puedo pulir metas, luchar por logros, pero.. ¿quien te cambia el corazón? ¿Quién te devuelve la esperanza, el creer en la gente...? ¿Acaso es que de tanto usar la cabeza se durmió mi corazón?
Sobra ambición y falta misericordia. Me sobra realismo y me falta compasión.  Nos quedamos en lo superficial, excusados en que la velocidad de esta vida impide ir más allá, en medio de mil cosas urgentes... todo porque crees que no puedes permitirte parar.
¡Y entonces llegan ellos! Llegan ellos y echan el freno, aunque te exijan el 100% de ti, que aquí sí que existe, doy fe de ello... y sino que le pregunten a cualquier padre ;)
Cada uno muy distinto: tímida, abierto, curioso, sabelotodo, presumida, dulce, coqueta, sensible, despistado, sencillo, pensador, cariñosa, inquieto, bromista, responsable, sensato, luchador.. y a la vez incasillables. Son únicos.  ¡Si ellos supieran! Sin darse cuenta me exigen cuidarles, enseñarles, escucharles, ser firme, ser cariñosa, reinventarme... Pero me recuerdan quién soy cada día. Y me hacen estar viva.

domingo, 14 de febrero de 2016

Las pequeñas cosas

Las pequeñas cosas, las que nadie aprecia... o eso dicen. Pequeñas cosas que se deslizan entre los dedos como la arena de la playa, pero sin embargo dan sentido a la vida. Paradoja, como la vida misma. Abstracto y real, tanto como la protección de mi habitación en un día de invierno. Bajo las mantas, el repicar de la lluvia me habla del frío, pero parece oirse muy lejos... Puedo escucharlo desde dentro de la historia que estoy leyendo, envuelta en el familiar calor de mi hogar... "familia", "calor", "hogar"... palabras muy repetidas pero a menudo infravaloradas. Hoy voy a saborear lo que tengo. El MIR pasó, como todo pasa, y aún no sé qué pasará conmigo en los próximos meses, pero sí sé esto: pase lo que pase, y vengan las luchas que vengan... soy una afortunada. Rica... de lo que verdaderamente importa. Y, pase lo que pase, espero nunca olvidarlo.

sábado, 23 de enero de 2016

En 2 semanas...

Penultimo simulacro. Tendencia a la baja, para seguir en mi línea.. pero, una vez más, solo se puede seguir. Ya solo quedan dos semanas... dos semanas. Punto final de todo este esfuerzo. Y ya se verá qué se hace con el puesto obtenido una vez sacado. La clave ahora es seguir, que la meta está muy cerca.

¡Me gusta el sitio en el que me voy a examinar! Y me ha gustado estar allí. No es una alegría entusiasta y exaltada la que tengo...no. Más bien estoy serena. Esto se acaba. Ya casi he llegado. Lo he luchado mucho, y ya casi casi estoy...
Ya queda menos.

"One day more..."