“Ver de cerca una montaña y no sentir deseos de subirla es radicalmente imposible.” Ramón Suriñach
domingo, 20 de septiembre de 2015
Acerca del sufrimiento
jueves, 17 de septiembre de 2015
¿Somos lo que hacemos?
sábado, 12 de septiembre de 2015
Pasarse el testigo
y sin ningún género de recompensa...
viernes, 4 de septiembre de 2015
Tutores MIR... extraoficiales
- Excompañeros de facultad y actuales compañeros de academia, con los que compartes lo que vives
- Antiguos opositores MIR (ahora residentes), que te aseguran que el esfuerzo valdrá la pena y están siempre dispuestos a darte ánimos (y algún que otro consejo…)
- Amigos de toda la vida, que te ayudan a desconectar cuando hace falta y que aguantan fielmente tus comentarios acerca de “netas”, horas de estudio y simulacros… y que compartiendo su vida contigo te recuerdan que el MIR es, simplemente, una etapa más de la vida
- Compañeros de biblioteca, que hacen que la rutina sea hasta divertida
- Tu familia, tus raíces, porque saber de dónde vienes a veces es importante para tener claro a dónde vas… y un largo etc de gente que se cruza en tu día a día y te ayuda a caminar.
jueves, 6 de agosto de 2015
Desconectar de vez en cuando, pero volver y seguir caminando...
La lista de peliculas vistas cada vez se hace mayor; son el sustrato perfecto para desconectar, reflexionar y recordar el porqué de tanto estudio. Aún así, no es raro que "sueñe" con la última lección estudiada... pasando 8 horas diarias concentrada en los manuales, ¿podría ser de otro modo? Es un tiempo, unos meses, en los que mi vida se concreta así.
No quiero inducir a nadie a error: estoy disfrutando mucho de los ratos de desconexión, de toda la gente con la que estoy quedando, de esos planes improvisados que surgen en cualquier momento y, por qué no, también del propio estudio y de este repaso a la medicina. Sí, es verdad que muchas veces me cuesta mantener la concentración, que me harto, me canso y me descentro; que pierdo el tiempo y que me distraigo... y no, ni voy a conformarme o justificarme ni voy a desesperarme: simplemente volveré a empezar tantas veces como haga falta, con sencillez, sin más.
Sí, quizás a veces ralentizo el paso, pero sigo en el camino, y son dos las cosas que tengo claras: que sé a donde quiero llegar y que mientras tanto voy a disfrutarlo.
viernes, 31 de julio de 2015
El hombre que decidió olvidar su corazón
Nadie sabe cómo lo hizo. Dicen que su corazón lloró hasta que de cansancio se durmió. Fue entonces cuando pensó que no le quedaba otra solución: lo cogió, lo envolvió en miedo y lo guardó en un cajón. Fabricó siete candados y tiró las siete llaves. Lo cubrió de olvido y salió silenciosamente de la habitación, cerrando con cuidado la puerta tras de sí... no quería despertarlo. Cuando la puerta se cerró dejó de oírlo latir. Se dejó caer, deslizándose por la pared hasta el suelo, y así se quedó un rato: los ojos vidriosos, la mirada perdida, y en el horizonte la razón. Se levantó tambaleándose, pero no titubeó. No miró hacia atrás al empezar a caminar. Hoy se reirá mientras te cuenta la historia, como si de un cuento más se tratara... no te dejes engañar: si se atreviera a ser sincero te diría que no es una historia; si fuera sincero te confesaría que, aunque a lo lejos, hay momentos en los que aún le oye susurrar...
martes, 28 de julio de 2015
Puentes
Con el MIR a veces sucede esto: 8 horas de tu día estudiando hacen que tu día a día pase entre manuales, apuntes, enfermedades y conceptos teóricos, y la vida "real" quede un poco... relegada a segundo plano.
Cansada todo se ve más negro... "Tranquila -te dices- no existe el puente eterno". De hecho, un enlace se caracteriza justamente por eso: porque acaba en otra parte. Y con esta convicción te animas a continuar. ¿No consiste en eso la esperanza?

